{"id":1956,"date":"2026-07-13T15:00:51","date_gmt":"2026-07-13T15:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/torralbabertolin.com\/?p=1956"},"modified":"2026-07-14T10:24:23","modified_gmt":"2026-07-14T10:24:23","slug":"competencia-desleal-buena-fe-y-legitimacion-pasiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/competencia-desleal-buena-fe-y-legitimacion-pasiva\/","title":{"rendered":"Competencia desleal: buena fe y legitimaci\u00f3n pasiva."},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1956\" class=\"elementor elementor-1956\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bb3e524 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"bb3e524\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9df2ea2 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"9df2ea2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"534\" src=\"https:\/\/torralbabertolin.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Competencia-Desleal-ART-opt-1024x683.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-1959\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/torralbabertolin.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Competencia-Desleal-ART-opt-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/torralbabertolin.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Competencia-Desleal-ART-opt-300x200.jpg 300w, https:\/\/torralbabertolin.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Competencia-Desleal-ART-opt-768x512.jpg 768w, https:\/\/torralbabertolin.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Competencia-Desleal-ART-opt-18x12.jpg 18w, https:\/\/torralbabertolin.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Competencia-Desleal-ART-opt.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eb21566 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"eb21566\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f189ecc elementor-widget__width-inherit elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f189ecc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>With <strong>Ley de Competencia Desleal<\/strong> no protege a las empresas frente a la p\u00e9rdida de clientes, ni frente a la aparici\u00f3n de nuevos competidores, ni frente al ejercicio leg\u00edtimo de una actividad profesional en el mismo sector. Lo que <strong>sanciona<\/strong> son aquellas <strong>conductas que alteran indebidamente el funcionamiento del mercado<\/strong> mediante <strong>actos contrarios a la buena fe.<\/strong><\/p><p>Por ello, en la pr\u00e1ctica, la cuesti\u00f3n no suele ser si una empresa compite, sino c\u00f3mo compite.<\/p><p>Esta distinci\u00f3n resulta especialmente relevante en escenarios de salida de socios, desvinculaci\u00f3n profesional, incorporaci\u00f3n de trabajadores a empresas competidoras, captaci\u00f3n de clientela o utilizaci\u00f3n del conocimiento adquirido durante una trayectoria profesional. En estos casos, conviene diferenciar con precisi\u00f3n entre la libre competencia, aunque pueda ser intensa, y la competencia desleal propiamente dicha.<\/p><ol><li><strong>El art\u00edculo 4 de la Ley de Competencia Desleal: la cl\u00e1usula general de la buena fe y sus requisitos de aplicaci\u00f3n.<\/strong><\/li><\/ol><p style=\"padding-left: 40px;\">El art\u00edculo 4 de la Ley de Competencia Desleal constituye la denominada cl\u00e1usula general de deslealtad. Conforme a este precepto, <strong>se reputa desleal todo comportamiento que resulte objetivamente contrario a las exigencias de la buena fe<\/strong>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Su finalidad es permitir la reacci\u00f3n frente a conductas que, no estando expresamente previstas en otros art\u00edculos de la Ley, resultan incompatibles con un comportamiento correcto en el mercado.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Ahora bien, precisamente por su amplitud, el art\u00edculo 4 LCD debe aplicarse con especial prudencia. No puede utilizarse como una cl\u00e1usula gen\u00e9rica para sancionar cualquier actuaci\u00f3n empresarial agresiva, inc\u00f3moda o perjudicial para un competidor.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">With <strong>jurisprudencia<\/strong> ha venido <strong>insistiendo<\/strong> en que este precepto no puede funcionar como un \u201ccaj\u00f3n de sastre\u201d. Es decir, <strong>no puede invocarse para eludir los requisitos espec\u00edficos de otros actos de competencia desleal<\/strong>, como la violaci\u00f3n de secretos, la inducci\u00f3n a la infracci\u00f3n contractual, la denigraci\u00f3n, los actos de enga\u00f1o o la venta a p\u00e9rdida.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Para que pueda apreciarse una <strong>conducta contraria a la buena fe<\/strong> concurrencial y que resulte aplicable el art\u00edculo 4 de la LDC, la <strong>jurisprudencia exige<\/strong>, en esencia, los siguientes requisitos:<\/p><ol><li style=\"list-style-type: none;\"><ol><li>Que se trate de <strong>actos realizados en el mercado<\/strong>, es decir, con trascendencia externa. La actuaci\u00f3n debe proyectarse sobre el tr\u00e1fico econ\u00f3mico y tener incidencia real o potencial en el mercado.<\/li><li>Que dichos actos tengan <strong>fines concurrenciales<\/strong>, por <strong>ser id\u00f3neos para promover<\/strong> o asegurar <strong>la difusi\u00f3n de las prestaciones<\/strong> propias o de un tercero. La conducta debe conectarse con la actividad competitiva y perseguir, directa o indirectamente, una ventaja en el mercado.<\/li><li>Que la <strong>conducta no est\u00e9 ya espec\u00edficamente tipificada<\/strong> en otro precepto de la Ley de Competencia Desleal.<\/li><li>Que exista una <strong>deslealtad objetiva<\/strong>, por ser la actuaci\u00f3n contraria a las exigencias de la buena fe.<\/li><li>Que la <strong>conducta se aparte del est\u00e1ndar de comportamiento justo y honrado exigible<\/strong> en el tr\u00e1fico econ\u00f3mico.<\/li><\/ol><\/li><\/ol><p style=\"padding-left: 40px;\">La buena fe a la que se refiere el art\u00edculo 4 LCD no es una valoraci\u00f3n moral o subjetiva sino un est\u00e1ndar objetivo de conducta. La <strong>jurisprudencia<\/strong> la <strong>vincula<\/strong> con los <strong>valores<\/strong> de <strong>honradez<\/strong>, <strong>lealtad<\/strong>, <strong>correcci\u00f3n<\/strong>, justo reparto de la propia responsabilidad y <strong>respeto a la confianza generada en terceros<\/strong>. En otras palabras: el mercado permite competir, pero exige hacerlo por m\u00e9ritos propios.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">En este sentido, la Sentencia del Tribunal Supremo n\u00fam. 254\/2017, de 26 de abril, apreci\u00f3 la existencia de un acto desleal al constatar la imitaci\u00f3n de prestaciones ajenas en la que se daban dos circunstancias: por un lado, un aprovechamiento del esfuerzo ajeno; y por otro, su car\u00e1cter indebido. La raz\u00f3n reside en el principio de libre imitabilidad. Como toda copia supone, en cierto modo, prevalerse del esfuerzo de terceros, es necesario, para aplicar la LCD, que concurra un plus: <em>\u201cLa deslealtad se justifica por el modo y la forma en que se llega a estar en condiciones de aprovechar esa prestaci\u00f3n ajena objeto de imitaci\u00f3n<\/em>\u201d. El TS explica que la jurisprudencia exige que se produzca un ahorro de costes no justificado.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Se cumpl\u00eda ese requisito en el caso que se estaba juzgando ya que, una de las partes hab\u00eda obtenido y utilizado informaci\u00f3n ajena mediante medios indebidos para competir en el mercado. El Tribunal entendi\u00f3 que la ventaja competitiva obtenida no proced\u00eda de los propios m\u00e9ritos empresariales, sino de una actuaci\u00f3n incompatible con los est\u00e1ndares de lealtad exigibles en el tr\u00e1fico econ\u00f3mico, circunstancia que justific\u00f3 la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 4 de la Ley de Competencia Desleal: \u00a0\u201c<em>El hecho de que la demandada, una vez que tuvo acceso clandestino a la web restringida de la demandante, pudiera comenzar a incluir en su web planos de alto contraste desde el d\u00eda siguiente a la finalizaci\u00f3n de tal acceso clandestino, y apenas una semana despu\u00e9s de que se produjera el primero de tales accesos, indica que la imitaci\u00f3n de la prestaci\u00f3n ajena le supuso un ahorro de costes \u2018m\u00e1s all\u00e1 de lo que se considera admisible para el correcto funcionamiento del mercado\u2019, pudo limitarse a copiar la configuraci\u00f3n gr\u00e1fica de tales planos, sin incurrir apenas en gastos, y obtener los que coloc\u00f3 en su p\u00e1gina web en muy pocos d\u00edas<\/em>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Por ello, para se\u00f1alar que un competidor est\u00e1 actuando de manera desleal, no basta con acreditar que se ha perdido un cliente, que un antiguo colaborador trabaja ahora para otra empresa del sector o que se ha producido una reducci\u00f3n de ventas. Todo ello puede formar parte del funcionamiento ordinario de la competencia. La jurisprudencia siempre va a exigir un plus de prueba de deslealtad, un uso contrario a la buena fe y los est\u00e1ndares de comportamiento adecuado en el mercado libre.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">La captaci\u00f3n de clientela por un competidor, por s\u00ed sola, no es desleal. La clientela no pertenece indefinidamente a ning\u00fan operador econ\u00f3mico. Nadie puede invocar un derecho absoluto sobre sus clientes ni pretender su fidelizaci\u00f3n forzosa. Lo determinante ser\u00e1 analizar si dicha captaci\u00f3n se ha producido mediante medios il\u00edcitos, tales como enga\u00f1o, confusi\u00f3n, denigraci\u00f3n, aprovechamiento indebido de secretos empresariales, o inducci\u00f3n ileg\u00edtima al incumplimiento contractual.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Del mismo modo, el conocimiento del mercado, de los productos, de los proveedores o de las din\u00e1micas comerciales de un sector forma parte, en principio, del acervo profesional de quien lo ha adquirido leg\u00edtimamente durante su trayectoria. La experiencia profesional no puede quedar inmovilizada ni patrimonializada por la empresa anterior.<br \/>As\u00ed lo ha reiterado el Tribunal Supremo. La Sentencia n\u00fam. 48\/2012, de 21 de febrero de 2012, recuerda que la experiencia profesional del empleado no puede considerarse secreto empresarial, ni puede exigirse a quien cambia de empresa que prescinda de todo lo aprendido en su etapa anterior. En la misma l\u00ednea, la Sentencia del Tribunal Supremo n\u00fam. 822\/2011, de 16 de diciembre de 2011, afirma que la experiencia del trabajador no es patrimonio de la empresa, aunque su marcha pueda perjudicarle comercialmente.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Otra cosa ser\u00e1 que exista un pacto v\u00e1lido de no competencia, o que se acredite el uso indebido de informaci\u00f3n verdaderamente secreta, protegida y dotada de valor empresarial por no ser conocida ni f\u00e1cilmente accesible.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Por ello, si las partes desean limitar la actividad futura de un socio, trabajador o colaborador, deben pactarlo expresamente. No basta con expectativas, entendimientos informales o supuestos compromisos no documentados. Las prohibiciones de competencia deben ser claras, proporcionadas y compensadas econ\u00f3micamente.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a02. <strong>El art\u00edculo 34.2 de la Ley de Competencia Desleal: la importancia de demandar al sujeto correcto.<\/strong><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Junto al an\u00e1lisis de la conducta, existe otra cuesti\u00f3n clave en el caso de interponer una demanda por competencia desleal: contra qui\u00e9n debe dirigirse la acci\u00f3n.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">El art\u00edculo 34.2 LCD establece que, <strong>si la conducta desleal hubiera sido realizada por trabajadores u otros colaboradores en el ejercicio de sus funciones y deberes contractuales, determinadas acciones deber\u00e1n dirigirse contra el principal<\/strong>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Esta regla afecta, entre otras, a la acci\u00f3n declarativa de deslealtad, la acci\u00f3n de cesaci\u00f3n, la acci\u00f3n de remoci\u00f3n de efectos y la acci\u00f3n de rectificaci\u00f3n. Todas ellas tienen una finalidad com\u00fan: corregir, detener o neutralizar una conducta en el mercado.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">La l\u00f3gica del precepto es clara. En muchas ocasiones, quien ejecuta materialmente la actuaci\u00f3n discutida es una persona f\u00edsica: un comercial, un empleado, un colaborador o un directivo. Sin embargo, si act\u00faa en el marco de sus funciones, por cuenta de una empresa y en beneficio de esta, el verdadero sujeto relevante en el mercado es la sociedad para la que trabaja.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Por tanto, no debe demandarse, en principio, a quien realiza materialmente el contacto, la venta o la comunicaci\u00f3n. Debe analizarse qui\u00e9n opera realmente en el mercado, qui\u00e9n se beneficia de la conducta y qui\u00e9n tiene capacidad para cesarla.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">La legitimaci\u00f3n pasiva no es una cuesti\u00f3n meramente formal. Es un presupuesto esencial de la correcta constituci\u00f3n del procedimiento<strong>. Demandar a quien no corresponde puede determinar la desestimaci\u00f3n de la acci\u00f3n<\/strong>, incluso antes de entrar en el fondo del asunto.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Debe distinguirse, eso s\u00ed, entre las distintas acciones. Las acciones indemnizatorias o de enriquecimiento injusto exigen analizar sus propios presupuestos: conducta imputable, da\u00f1o efectivo, nexo causal y eventual beneficio obtenido. Pero incluso en estos casos ser\u00e1 necesario examinar cuidadosamente si el supuesto beneficio econ\u00f3mico corresponde a la persona f\u00edsica demandada o, en realidad, a la empresa para la que se act\u00faa.<\/p><ol start=\"3\"><li><strong>Conclusiones<\/strong><\/li><\/ol><p style=\"padding-left: 40px;\">La competencia desleal no puede utilizarse para impedir la competencia leg\u00edtima, restringir la movilidad profesional o blindar artificialmente una cartera de clientes.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">The <strong>art\u00edculo 4 LCD sanciona conductas objetivamente contrarias a la buena fe<\/strong>, pero exige algo m\u00e1s que la simple p\u00e9rdida de clientela o la aparici\u00f3n de un competidor. Y el <strong>art\u00edculo 34.2 LCD<\/strong> recuerda que, antes de reclamar, es imprescindible <strong>identificar correctamente al sujeto frente al que debe dirigirse la acci\u00f3n<\/strong>.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">En definitiva, en materia de competencia desleal, el \u00e9xito de una reclamaci\u00f3n exige responder bien a tres preguntas: si las conductas cuyo castigo pretendemos est\u00e1n realmente incluidas en los supuestos de la LCD y la jurisprudencia que la desarrolla, qui\u00e9n debe responder por ellas y qu\u00e9 vamos a solicitar al Tribunal que haga respecto de dichas conductas.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cbef3c8 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"cbef3c8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e85865c e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"e85865c\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>Dos claves para no confundir competir (libre competencia) con competir deslealmente. <\/strong><\/p>\n<p> En un mercado libre, competir no solo es l\u00edcito, sino necesario. Las empresas pueden disputar clientes, mejorar precios, contratar profesionales con experiencia, operar en sectores ya ocupados por otros agentes y ofrecer alternativas m\u00e1s atractivas.<\/p>\n<p>La competencia, incluso aunque incomode, no tiene por qu\u00e9 ser, en s\u00ed misma, desleal. <\/p>","protected":false},"author":5,"featured_media":1959,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,28,30],"tags":[73,79,80,78,76,74,77,75,48,81],"class_list":["post-1956","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-articulos-2","category-todos","tag-competencia-desleal","tag-conducta-contraria-a-la-buena-fe","tag-deslealtad-objetiva","tag-jurisprudencia","tag-lcd","tag-legitimacion-pasiva","tag-ley-de-competencia-desleal","tag-libre-competencia","tag-tribunal-supremo","tag-valores-de-honradez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1956"}],"version-history":[{"count":57,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1956\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2018,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1956\/revisions\/2018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/torralbabertolin.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}